Guanajuato capital y su callejón más estrecho 😯 🇲🇽

Apenas cabe una sola persona. Y no, no es el Callejón del Beso; se trata del callejón de Los Changos.

Alguien ha dicho, y no mal, que los individuos, al igual que los pueblos, tienen su manera muy peculiar de concebir su realidad. Porque los callejones y plazuelas de Guanajuato -empinados, estrechos, sinuosos- son la intimidad de sus habitantes, que con sumo orgullo, siguen y seguirán conservándolos. De ahí la importancia de conocer sus antecedentes, puesto que ellos van ligados a la historia misma de la ciudad y sus familias.

Nuestra ciudad, Guanajuato capital, es mundialmente conocida por dos cosas: las momias y sus callejones. En los registros oficiales se tienen contabilizados más de 3200 callejones, con nombres tan peculiares como sus formas y colores, cuyos caminos adoquinados serpentean las viviendas cuevanenses (capitalinas) desde el centro histórico, hasta el margen de la mancha urbana.

Entre este matiz de estrechas callecitas, nos topamos con el callejón más angosto de esta emblemática ciudad. Y no se trata del Callejón del Beso.

Ensamblado con el peculiar nombre de Los Changos, este curioso y reducido callejón se sitúa en los alrededores del Jardín del Cantador, prácticamente en el corazón de Guanajuato capital, a unos diez minutos caminando de la Plaza de la Paz.

De muro a muro, la distancia es de exactamente 48 centímetros de ancho. De largo, son 10 metros. Está tan inclinado que hay una cuerda instalada en la orilla que sirve para escalarlo. Y es que subir pone a prueba la condición física; prácticamente hay que trepar, hecho que corrobora el porqué lo bautizaron con ese nombre. Hay que subir 57 escalones para llegar a la cima.

Este callejón es la entrada a una privada, y aunque es vía pública, los residentes de la zona decidieron instalar un pequeño barandal que le da más carisma al lugar.

Por un lado, Los Changos lleva a un conjunto de casas en el que no hay salida; por el otro lado desemboca a uno parques más famosos de la ciudad (El Cantador). Es así que te proponemos visitar este minicallejón, en el que apenas cabe una persona.

A diferencia del ya reconocidísimo Callejón del Beso, aquí no cuentan leyendas ni te advierten siete años de mala suerte si no te besuqueas con alguien en el tercer escalón. Pero eso sí: es tan estrecho, que aprovechando la escasa distancia, igual y dos personas bien podrían manifestarse un poco (o mucho) cariño, en un lugar muy original de la mágica ciudad de Guanajuato.

En colaboración con barbecho.mx

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24 de junio de 2021