Apaseo el Grande, uno de los municipios más antiguos de Guanajuato, continúa consolidándose como un destino turístico que combina historia, patrimonio, gastronomía y tradición. Con una profunda riqueza cultural y una reconocida vocación incluyente y accesible, este rincón del sureste del estado invita a descubrir siglos de memoria que permanecen vivos en sus calles, templos y costumbres.
Como parte de las celebraciones rumbo a sus primeros 500 años de historia, el municipio inició la construcción de una cruz monumental que se convertirá en uno de sus nuevos símbolos. El proyecto contempla una estructura de 15 metros de altura por 8 metros de ancho, la cual estará ubicada en La Villita, detrás del templo del mismo nombre, en un espacio destinado a la convivencia comunitaria.
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La colocación de la primera piedra contó con la presencia del nuncio apostólico, Joseph Spiteri; del obispo de Celaya, Víctor Alejandro Aguilar Ledesma; y del alcalde José Luis Oliveros Usabiaga. El monumento busca convertirse en un referente visible desde distintos puntos de la ciudad y representar la historia, la fe y la unión de las generaciones que han dado forma a Apaseo el Grande durante cinco siglos.

La cruz también simboliza el encuentro de dos culturas: los pueblos originarios que habitaban la región y los españoles que llegaron a este territorio durante los primeros años de la época colonial, marcando el inicio de una historia compartida que sigue definiendo la identidad local.
Más allá de este nuevo proyecto, Apaseo el Grande conserva un invaluable patrimonio arquitectónico. Entre sus mayores tesoros destaca la Casa de los Perros, también conocida como Casa del Águila, considerada una de las obras civiles barrocas más importantes del siglo XVIII en México. Sus detalles tallados en piedra y las emblemáticas esculturas que custodian su fachada la convierten en una visita obligada.


El recorrido por el municipio también permite admirar antiguas haciendas, templos y capillas que narran la historia agrícola, religiosa y social de la región. A ello se suma una destacada tradición gastronómica representada por las famosas gorditas y las vaquitas, empanadas rellenas de chicharrón que forman parte de la identidad culinaria local, además de una reconocida producción de quesos artesanales de cabra, oveja y vaca.
Reconocido además como cuna de la charrería, Apaseo el Grande ofrece a sus visitantes una experiencia auténtica donde la historia, las leyendas, la arquitectura y la calidez de su gente se unen para mostrar uno de los rostros más tradicionales y entrañables de Guanajuato.













