Enclavada en el sureste del estado de Guanajuato, la Presa del Juguete —también conocida como Las Adjuntas— se posiciona como uno de los destinos más atractivos del municipio de Jerécuaro, donde la historia, la naturaleza y la aventura convergen en un solo lugar.
Este impresionante embalse comenzó a construirse en 1925 por iniciativa de los frailes Ángel Juárez y José Pérez, y fue inaugurado el 27 de noviembre de 1963 con el objetivo de beneficiar a productores agrícolas y comunidades de la región. A más de medio siglo de su apertura, la presa mantiene su valor histórico, al tiempo que se ha transformado en un espacio ideal para el turismo de naturaleza.
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Entre sus principales atractivos destaca un puente colgante de madera que se eleva a más de 30 metros de altura, ofreciendo vistas espectaculares del entorno. A corta distancia, una barranca de aproximadamente 40 metros se convierte en escenario perfecto para quienes buscan adrenalina a través del rappel y la escalada en roca.

Para los visitantes que prefieren una experiencia más relajada, el sitio cuenta con palapas y un quiosco donde es posible disfrutar de una comida en familia, acompañada de música y del impresionante paisaje que regala la caída del agua desde el vertedero principal. Cada rincón ofrece una postal memorable.
Una escalinata de cemento permite descender hasta el río, donde un entorno natural compuesto por sabinos, robles y formaciones rocosas invita a realizar caminatas, sesiones fotográficas o pesca recreativa en un ambiente de tranquilidad.

El nombre de la presa proviene de su cercanía con la comunidad El Juguete, un sitio que ha sido clave en la identidad y desarrollo de la zona. Más allá de su belleza escénica, este destino resguarda la memoria de un proyecto comunitario que marcó la historia del sur guanajuatense.
El acceso es posible desde ciudades como Celaya, tomando la carretera hacia Querétaro y desviándose por Apaseo el Alto rumbo a Jerécuaro; también se puede llegar vía Salvatierra y continuar hacia Acámbaro. Una vez en el municipio, basta tomar la carretera a Coroneo y, a ocho kilómetros, desviarse hacia la comunidad El Juguete, desde donde un camino de terracería conduce directamente a este rincón natural.













