Acámbaro conmemoró 500 años de su fundación legal con una ceremonia cívica que reunió a la comunidad para recordar cinco siglos de historia y reconocer los distintos momentos que han construido la identidad de este municipio, desde sus raíces indígenas hasta su participación en episodios relevantes de la historia de México.
La celebración también puso la mirada en el patrimonio que convierte a Acámbaro en un destino de interés turístico. Su Centro Histórico invita a recorrer construcciones que conservan la memoria de distintas épocas, entre ellas el Templo de San Francisco de Asís y el convento barroco de Santa María de Gracia, cuyo claustro de 16 arcos, relieves de santos y fuente colonial forman parte de su riqueza arquitectónica.
Lee también: Atotonilco: el santuario barroco donde nació un símbolo de la Independencia
Otro de sus atractivos es el Templo del Hospital, una construcción del siglo XVI cuya portada de estilo plateresco y elementos de tradición tequitqui reflejan la fusión de expresiones indígenas y europeas durante la época virreinal.

Al caer la tarde, el Templo de Las Cruces destaca por su cantera rosada y su particular arquitectura, mientras que el Museo del Ferrocarril “José Cardoso Téllez” permite conocer la importancia que tuvo esta actividad en el desarrollo local. En este espacio se encuentra “La Fidélita”, locomotora 296 construida en Acámbaro y convertida en uno de los símbolos del ingenio ferroviario del municipio.
La experiencia turística también se extiende hacia sus espacios naturales. El Parque Ecoturístico El Zapotito ofrece un entorno para disfrutar de la presa Solís, mientras que la Sierra de los Agustinos brinda paisajes boscosos, senderos, cabañas y miradores para quienes buscan actividades en contacto con la naturaleza.
A esta oferta se suma la Ruta de los Museos, que reúne colecciones y espacios dedicados a la riqueza arqueológica de Chupícuaro, al doctor Luis Mota Maciel, a Waldemar Julsrud y a la historia ferroviaria de Acámbaro.
La gastronomía completa el recorrido, con el tradicional pan de Acámbaro como uno de los elementos que distinguen la identidad local. Así, la conmemoración de sus 500 años se convierte también en una invitación a descubrir un municipio donde historia, arquitectura, naturaleza, cultura y sabores tradicionales forman parte de una misma experiencia turística.












