La Zona Arqueológica Arroyo Seco, ubicada en el municipio de Victoria, se consolida como uno de los sitios de arte rupestre más importantes de México y una joya turística poco explorada del Bajío. Abierta al público en 2018, el lugar resguarda una vasta colección de pictogramas que abarcan desde aproximadamente el 7000 a.C. hasta periodos virreinales e incluso manifestaciones posteriores al siglo XIX.
El sitio destaca por sus 46 conjuntos pictóricos distribuidos en los cerros conocidos como Cerro de la Zorra y Cerro de la Tortuga, donde cientos de figuras —principalmente en tonos rojos— narran escenas de caza, rituales, danzas y vida cotidiana de antiguos grupos cazadores-recolectores. Entre los motivos también se observan animales, símbolos abstractos y elementos vegetales que reflejan la cosmovisión de las sociedades que habitaron la región durante milenios.
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Las pinturas rupestres muestran distintas etapas culturales, desde el nomadismo temprano, la interacción con culturas del centro de México, el periodo chichimeca y la presencia virreinal, lo que convierte a Arroyo Seco en un auténtico lienzo histórico al aire libre y en una de las concentraciones rupestres más representativas del centro-norte del país.

Más allá de su valor arqueológico, Victoria ofrece paisajes montañosos y valles ideales para el senderismo, la observación de aves y la fotografía de naturaleza, posicionándose como un destino atractivo para el ecoturismo responsable. A ello se suma el encanto del Centro Histórico, donde templos, arquitectura colonial y plazas tranquilas invitan a recorrer el municipio con calma y disfrutar de su gastronomía local.
Visitar Arroyo Seco implica sumergirse en una experiencia que combina patrimonio, naturaleza y tradición viva. El acceso al sitio contempla cuotas de recuperación de 55 pesos para mayores de 12 años y 12 pesos para niñas y niños de 5 a 12 años.













